Alhamdulillah

Cuando se viaja por países musulmanes hay una expresión árabe que se suele oir bastante. Es una expresión corta, sencilla, armoniosa para oídos foráneos, que se pronuncia en una única palabra, a pesar de incluir un artículo (Al, que es el artículo definido el), un primer nombre (Hamdu, que significa un sentimiento de gratitud), una preposición (Li, preposición que significa “por” o “que pertenece a”) y un segundo nombre (I Lah, resultado de la contracción del artículo “al” y el nombre “ilah”, que hace referencia a Allah): “Alhamdulillah”. Y quiero añadir que es una expresión bonita, agradable, tanto en el sentido fonético como en su significado de fondo.

Alhamdulillah es una expresión árabe que se utiliza de forma natural, incluso inconsciente en muchas ocasiones, y es una forma de alabanza o agradecimiento a Dios, que significa “gloria a Dios (Allah)”, “las alabanzas son para Allah”,”gracias a Dios”, y en la práctica incluso se utiliza con el significado de “suerte”.

La expresión “alhamdulillah” se utiliza en infinidad de situaciones, para dar las gracias a Dios (Allah) por todas las cosas buenas que nos ha dado, y la religión musulmana recomienda utilizarla de forma habitual, desde el momento en que uno se despierta hasta que se acuesta: cuando se ha terminado de comer, de beber, al estornudar, cuando se recibe un regalo, cuando se recibe una buena noticia…; pero también cuando hay algún percance, o alguna penuria, pues podría haber sido peor.

Un hadit explica que la mejor invocación dirigida a Allah es decir “alhamdulillah”.

La primera sura del Corán empieza diciendo “alhamdulillahi Rabil’ alamin”, es decir: “alabado sea Allah, Señor del Universo”.

Esta sura es repetida por los musulmanes en cada una de las cinco oraciones diarias, y esto es una prueba más de la importancia para los musulmanes de repetir “alhamdulillah” a lo largo del día.

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El tasbih o masbaha: el rosario musulmán.

Cuando se viaja por países musulmanes, sobre todo árabes, es frecuente ver hombres que llevan la masbaha en las manos.

El tasbih o masbaha (tespih o tesbih en turco) es similar a un rosario, se le llama muchas veces rosario musulmán, y lo utilizan para rezar el dikr o invocación repetida de los nombres de Alá (Allah).

La masbaha se compone de una serie de treinta y tres o noventa y nueve cuentas o granos, dispuestos de forma similar a un collar, y acabado en una borla o adorno, o con tres o cuatro cuentas más alargadas. Los granos de la masbaha pueden ser de diferentes materiales, más o menos preciosos, si bien los más comunes y extendidos para uso diario suelen ser de plástico, de madera, o de algún otro tipo de material poco noble.

El número de granos está relacionado con los noventa y nueve nombres o atributos de Dios (Alá).

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Primer contacto con el canto del almuecín (Estambul).

La primera vez que viajé más allá de Europa fue a Turquía. Hasta ese momento había recorrido muchos países europeos, había conocido gente muy diversa, provenientes de lugares situados en otros continentes, pero aún no había pisado un suelo que no fuera el europeo.

Siempre me había llamado la atención el continente asiático. Los libros me habían enseñado la historia, la cultura, las religiones, y los lugares más emblemáticos de aquel continente oriental, pero como ocurre muchas veces, parecían lugares muy lejanos, sitios de fantasía, lugares donde no llega cualquiera.

Estambul (Turquía)

Aquel verano de 1988 no estaba dispuesto a volver a casa sin antes haber pisado Asia. Y así fue. Yo viajaba solo, y después de haber estado unos días en unas islas griegas, en lugar de tomar un tren de regreso hacia la antigua Yugoslavia, cogí otro en dirección a Tesalónica, y de allí hacia Estambul.

Estambul (Turquía)

En aquellos tiempos no se viajaba tanto como ahora, más bien al contrario. En el tren nos encontramos algunos viajeros y intercambiamos información y pensamientos sobre lo que nos encontraríamos en Turquía. Sigue leyendo