Erzurum, la capital de la Anatolia Oriental (Turquía).

El bus de Yusufeli que nos tenía que llevar hasta Erzurum salía a las nueve de la mañana de la plaza central del pueblo.
El trayecto hasta Erzurum duró tres horas. Ona aprovechó para “marearse” dos veces, pero enseguida se recuperó.

La modernidad del autobús que hacía el transporte y del vestir de muchos pasajeros, contrastaba con las tradicionales vestimentas negras que cubrían algunas mujeres, igual de tradicionales, por otra parte, que el bigote que llevan la mayoría de los hombres turcos.

IMG_7032-2-2

Después de elegir un hotel, bastante céntrico, salimos a conocer la ciudad. Nos fue imposible encontrar algún restaurante abierto, pues era Ramadán, y aquel era el último día del mes. Los próximos tres días serían la fiesta del Eid al-Fitr, y casi todas las tiendas de Erzurum estarían cerradas, bancos incluidos.

Tuvimos suerte del hotel donde nos alojamos, pues nos ayudaron a cambiar moneda y a conseguir los billetes de tren para ir a Divrigi (nuestro siguiente destino), pues en la estación de tren tampoco encontramos a nadie que vendiera billetes, bueno, de hecho no encontramos a nadie. Nos dijeron que cuando llegara el tren sí que habría alguien, pero mientras tanto parecía que todo el mundo hacía fiesta.

La ciudad de Erzurum sorprende, pues lo que parece que ha de ser una gran ciudad impersonal, sin muchos atractivos, con 400.000 habitantes, la ciudad más grande de Anatolia Oriental, resulta ser una ciudad muy interesante.

Esta antigua ciudad armenia, denominada en aquella época Karin, pasó a formar parte del imperio romano en el año 387, recibiendo el nombre de Teodosiópolis el año 415. Durante la dominación árabe (período del 700 al 949) la llamaron Kali.

Debido a su situación de cruce de rutas entre Constantinopla (al oeste), Rusia (al norte) y Persia (al este), la ciudad, a lo largo de la historia, ha visto pasar ejércitos armenios, romanos, persas, bizantinos, árabes, turcos, selyúcidas, mongoles y rusos.

Sigue leyendo

Yusufeli, un pueblo situado en el corazón de los valles georgianos de Turquía.

Después de estar unos días en Barhal decidimos ir a Yusufeli, y desde allí intentar conocer un poco los valles georgianos de Turquía.

Nuestro último desayuno en Barhal fue rematado con una espectacular mermelada de albaricoque. Con la barriga llena y las mochilas preparadas, nos situamos al lado de la carretera esperando que pasara un transporte para ir a Yusufeli.

Paró una furgoneta que nos tomó como pasajeros para hacer la ruta de veintisiete kilómetros que separan Barhal de Yusufeli, trayecto que duró una hora aproximadamente. La carretera sin asfaltar, después de pocos kilómetros se transformó en terreno asfaltado, pero ganó en curvas y no mejoró en anchura.

Ubicada en terreno montañoso, en la zona sur de las montañas Kaçkar, aquella carretera pasaba por medio de estrechos valles dibujados por ríos y arroyos, ofreciendo unas buenas panorámicas de todo aquel paisaje.

Pasamos de los 1.300 metros de altitud de Barhal, a los 560 metros de Yusufeli, disfrutando del paisaje y resistiendo las curvas de aquel itinerario irregular. Los peques se portaron como unos campeones, y con un gesto de generosidad Ona dejó un pequeño recuerdo de su desayuno a aquel chófer de conducción poco suave.

Sigue leyendo