Zhouzhuang, una de las pequeñas Venecias de China.

Llegamos a Zhouzhuang con un autobús proveniente de Suzhou. Suzhou es conocida como la Venecia de Oriente, apelativo que le dio Marco Polo, pero la verdad es que Zhouzhuang, de más pequeñas dimensiones, con un casco antiguo muy bien conservado, y con casas, puentes, canales y calles cuidados en su estilo tradicional, se merece el calificativo de “la otra Venecia de China”.

El pueblo de Zhouzhuang está en la provincia de Jiangsu, situado entre Suzhou y Shanghai, al sur del río Yangtsé, en el municipio de Kunshan.

Es un importante destino turístico. Según las estadísticas oficiales cada año recibe un millón de turistas, tanto chinos como extranjeros. Su proximidad con Shanghai es la principal causa.

Por esta zona hay varias poblaciones de características similares, con canales y agua que conforman una estética que a los occidentales recuerda la Venecia italiana.

De estas poblaciones, que los chinos llaman pueblos de agua, dejando de lado Suzhou, hay seis: Tongli, Luzhou, Zhuozhuang, Xitang, Wuzhen y Zhuhijiao. Todas ellas comparten unas características comunes: son poblaciones que están atravesadas por uno o varios canales, conservan sus construcciones originales, mantienen una población local que aún realiza actividades tradicionales, son poblaciones con una larga historia que se refleja en su parte antigua, y todas ellas han adquirido el compromiso de conservar estas características.

En el año 2008, estas poblaciones situadas a orillas del sur del río Yangtsé, fueron propuestas a la UNESCO para ser declaradas Patrimonio de la Humanidad. Sigue leyendo

Anuncios

Suzhou, la Venecia de Oriente.

Cuando llegamos a la estación de tren de Huangshan, ya de noche, y después de pasar el control de equipajes de entrada, nos fuimos a la sala de espera. Como siempre, nos convertimos en el centro de atención. Todas las miradas se centraban en nosotros, sobre todo en los peques. Cuando fue la hora pasamos a los andenes, y nos dirigimos al tren que nos debía llevar a Suzhou.

Era un tren nocturno con compartimentos de literas. En cada compartimento habían seis literas, dos abajo, dos en medio y dos arriba de cada compartimento.

Los tres billetes que habíamos comprado hacía unos días, se correspondían a dos literas de arriba de uno de los compartimentos, y una litera del medio del compartimento de al lado.

Entonces entendí por qué me costó tanto conseguir que me vendieran los tres billetes, y lo que intentaban decirme cuando sólo me querían vender dos billetes de la parte de arriba de un compartimento.

Los niños de menos de un metro y veinte centímetros no es necesario que viajen con billete, pero entonces deben estar en el asiento, o, en este caso en la litera, de los padres. Sigue leyendo